sábado, 13 de junio de 2026

IGNORANCIA Y APATÍA

 La "democracia" más poderosa del mundo no sabe dónde está

En 2003, mientras tanques estadounidenses cruzaban la frontera de Irak, la cadena CNN hizo una encuesta callejera en Times Square. Preguntaron a los transeúntes si apoyaban la invasión. La mayoría dijo que sí. Luego les mostraron un mapa en blanco y les pidieron que señalaran Irak. Uno de cada tres no pudo ubicarlo ni siquiera en el hemisferio correcto. Ese día se mezclaron dos cosas: un país decidido a cambiar el destino de otra nación, y una ciudadanía que no sabía dónde estaba esa nación. Esa brecha no es un chiste de geografía. Es el origen de décadas de inestabilidad global.

El voto de los desinformados

La política exterior estadounidense no se decide en un vacío. Se decide en primarias, congresos y boletas electorales donde los candidatos prometen "seguridad" y "liderazgo" sin explicar siquiera qué país está en crisis. Los votantes no exigen explicaciones porque, en su mayoría, no tienen una referencia básica. Según sondeos recurrentes del Council on Foreign Relations, una porción significativa de la población no puede identificar a los aliados estratégicos de Estados Unidos en mapas simples, ni explicar por qué hay tropas en el extranjero. El resultado es una democracia de representación ciega: el ciudadano delega su poder en alguien que promete soluciones, sin saber qué problema se está resolviendo ni para quién.

Esta ignorancia no es inocente. Alimenta un ciclo donde la política exterior se convierte en un tema técnico, reservado a expertos, think tanks y contratistas militares. Los políticos, por su parte, no tienen incentivo para educar al electorado. Es más rentable electoralmente hablar de impuestos locales o cultura de consumo que de Yemen, el Sahel o el papel de la CIA en los golpes de Estado de América Latina. El público, desconectado, asume que el gobierno "sabe lo que hace". Y ahí reside el peligro: la apatía disfrazada de confianza.

Cuando la indiferencia tiene costos humanos

La apatía no es pasiva. Tiene consecuencias materiales. Entre 1953 y 1973, la CIA intervino en los asuntos internos de Irán, Guatemala, Chile y otros países, muchas veces con el apoyo explícito o implícito de administraciones elegidas democráticamente. El público estadounidense, en su mayoría, no sabía los detalles ni los reclamó. Las consecuencias fueron dictaduras, desapariciones forzadas y economías destruidas. No fue una "lucha contra el comunismo" abstracta para los ciudadanos de esos países. Fue una realidad de cárceles secretas, tortura y exilio.

El patrón se repite. La guerra de Vietnam, el apoyo a los muyahidines en Afganistán en los años ochenta, la invasión de Irak en 2003, el uso de drones en Pakistán y Yemen: cada caso muestra una misma estructura. Una decisión tomada en Washington, con escrutinio mínimo del público, produce inestabilidad regional que luego se etiqueta como "terrorismo" o "fuga de refugiados". Estados Unidos interviene, desestabiliza, se retira parcialmente y luego financia operaciones de contención. Es un bucle costoso, en vidas humanas y en credibilidad internacional.

Los derechos humanos como retórica, no como política

Washington ha firmado declaraciones internacionales sobre derechos humanos, pero su ejecución en política exterior ha sido selectiva. Países aliados con registros cuestionables —Arabia Saudita, Egipto bajo ciertos gobiernos, los antiguos regímenes centroamericanos— han recibido ayuda militar y entrenamiento pese a denuncias de tortura y desapariciones. La lógica oficial siempre es la misma: "estabilidad regional", "intereses estratégicos", "contener al rival". La ciudadanía estadounidense, poco informada y menos exigente, no genera la presión política necesaria para detener estos flujos.

El problema no es solo la mala fe de ciertos funcionarios. Es la ausencia de consecuencias electorales. Un senador que aprueba la venta de armas a un régimen autoritario no pierde su escaño por eso. Un presidente que autoriza una operación de drones con muertes civiles no enfrenta un juicio político. La opacidad del Pentágono y la CIA, combinada con la desconexión del público, crea una zona gris donde la violación de derechos humanos no es un error, sino una externalidad aceptable de la política exterior.

¿Por qué importa esto ahora?

La globalización ha hecho que las fronteras sean permeables. Las crisis económicas, migratorias y de seguridad generadas por intervenciones extranjeras no se quedan en el lugar del conflicto. Llegan. El narcotráfico fortalecido en México, las oleadas migratorias desde Centroamérica, la desconfianza de los aliados europeos, la competencia de potencias como China: todos tienen raíces, en parte, en décadas de política exterior estadounidense mal explicada y peor supervisada.

Una ciudadanía informada no garantiza decisiones perfectas. Pero una ciudadanía ignorante garantiza que las decisiones se tomen lejos de su escrutinio, y que los costos humanos se oculten tras eslóganes patrióticos. La frase "nosotros no sabíamos" no exime a una democracia. En un sistema donde el poder emana del pueblo, la ignorancia del pueblo es una forma de consentimiento.

La salida no es fácil. Requiere periodismo de investigación con financiamiento estable, educación cívica que incluya historia global en los currículos, una cultura política donde preguntar "¿por qué estamos allí?" sea tan válido como desfilar con la bandera. ¡Una reforma a las leyes que establezca candados a las guerras y las acciones belicosas! Hasta que eso ocurra, la política exterior estadounidense seguirá siendo, en demasiados casos, una máquina de inestabilidad operada por unos pocos y sancionada por la indiferencia de muchos.

sábado, 18 de abril de 2026

Preguntas retóricas

 Si eres lo primero en lo que pienso en la mañana

¿Por qué no te escribo al despertar?

Si me siento atado a tí irremediablemente

¿Por qué deseo tanto escapar?

Si me he buscado en tus ojos y no me he encontrado

¿Por qué no puedo retirarme con dignidad?

¿Por qué me siento tan extraño y humillado?

¿Por qué estoy siempre inquieto y no puedo disfrutar?

¿Son todas mis faltas cometidas las que se me revierten?

¿Es por qué soy un Judas, un traidor?

¿Es por qué amé y luego olvidé?

¿Es la sombra de mi madre, de mi padre?

¿Es mi cerebro confundido o mis hormonas disparadas?

¿O es que en verdad eres perfecta aún en tu imperfección?

¿Es solo tu aroma el que me incita a saltar sobre tí?

O tu rostro fascinante que intento recrear

Es mi TOC sobre belleza que me empuja a mirar

Ya sé: es la lucidez la que reprime mi ansiedad

de tocar, abrazar, copular

¿Y qué es esta idea de clavar mis colmillos en tu piel entera?

¿En que bestia mágica me tengo que convertir

para raptarte y tenerte exclusiva, infinita, esplendida?

Te diré: antes de que este orate tuyo se vuelva más chiflado

más inservible para amar

Negaré mi destino de juerga y de ventura

Saludaré a mi camarada, la tristeza

Saludaré a mi fiel amante, la soledad

Bienvenida para siempre, bienamada

Libertad


A.R.

Capitana

Lo recordarás?

Y volverán a reír? Abrazaras sus piernas?

Cabalgarás sus hombros? Serás diminuta

en sus brazos

Verán los días luminosos

Sin rastros de esta lluvia

Y sonreira la paz

Una paz ligera, que no pesa

Que no ancla ni encadena

Una paz que flota, que baila, que navega

Sabrás que han hecho las pases

Que está contigo

Serás el. Serás tú

La voz que hará temblar de miedo a la tormenta


A.R.

Un tipo de amor

 Hay una clase de amor que es prohibido 

Que gesta en la confusión y la sombra 

Que se alimenta del caos y el olvido 

Que se madura en el recuerdo y la tinta


Hay una clase de amor que es perdido 

Que aunque lo mantengas se apaga 

Que aunque lo convenzas te duda 

Que aunque lo retengas se marcha


Hay una clase de amor que te transforma 

Que te moldea y te envuelve a su esencia


Que condiciona a replicar las heridas 

Que abandona y multiplica las carencias


Hay una clase de amor como el nuestro 

Que aunque en día es el mismo ocaso 


Que aunque divino es condenado a lo humano 

Que aunque deforme es por mil años perfecto


Jannet Fernández

Como un zombie


No pienses que no te extraño

si de pensarte no paro

no pienses que no te pienso

a mi me pasa algo raro

Que me punzan las entrañas

que vomito las palabras

que una amarga risa contorsiona mi alma

abatido en la batalla

por tus flechas, tus jugadas

¿Qué ases tienes? ¿Diamantes, espadas?

yo solo tengo una mano

color de corazones, cartas agitadas

y mientras duele, duele y muele

quijadas que me mastican

mi pecho, mis sesos, mi aura

¿Alguna vez has caminado con un zombie?

Podrías

Si estuvieras

aquí


A.R.

domingo, 22 de marzo de 2026

Videojuego

Soy el lobo

habito el bosque

soy caballo de fuerza

corro por las praderas

soy poeta

espíritu que observa

recapitulando:

lobo-motor-poeta

una forma extraña, de metal orgánico

casi de madera

visito los videojuegos más sutiles

más intensos, más famosos, más reñidos

el último jefe se llama AMOR

es un monstruo de acero y miel

al último jefe se llega con alguien más:

dos jugadores llegan

desde caminos distintos

se alegran

están ahí para intentar domar a la bestia

Ella es mujer

es del aire, alas hermosas con hilos de estrellas

es rápida, terrorista, artillera

recapitulando:

mujer-ave-nitroglicerina

la más bella

Ahora el lobo y la mujer se han reunido

para enfrentar al jefe, a la bestia

pero el capítulo no comienza,

no termina, no avanza ni se desconecta

es un tiempo sin tiempo

de figuras futuristas, naturales, sagradas y profanas

indescifrables y eternas

en un tiempo sin tiempo

en pausa y en movimiento

en la nada, en un mar ciclónico tal vez

el juego

el deseo

la lucha

acechan

es la hora

A.R.

lunes, 16 de marzo de 2026

Esto, ¿Es un poema?

Para Jann
¿Esto es un poema?
no, tú eres un poema
Esto es un adiós
Es tristeza, olvido, soledad
o quizá solo son maricadas
cosas de homosexuales
ya sabes como soy
¿Es un reclamo?
Más bien un agradecimiento
un poco de alegría nunca viene mal
gracias por ser la niña hermosa que eres
gracias por el cariño que diste
Pero me siento solo
más solo contigo que conmigo
más lejos de tu alma que de tu cuerpo
buscaba aliviar mi soledad y más solo me encontré
suerte que no andaba perdido
pero tampoco quiero perderme
en un mar de alcohol, de vicio
deja que te cuente, mi padre era alcohólico,
violento, mi enemigo
Aún recuerdo el llanto de mi hermano:
"por favor papito, ya no me pegues"
¿Crees que se detuvo?
Pero eso ya está procesado, por más que aún
nos saque uno que otro llanto
Ya no cuento la infidelidad de mi madre
por que eso también lo he procesado ya
(y aún la considero magnífica, con sinceridad te digo)
Ahora mi padre es un anciano
triste e indefenso, como un niño,
así lo cuidamos
ahora todo es bueno
y casi nos embarga la alegría
Yo no quiero perderme, hundirme, derrumbarme
si ha de ser el running, la lectura, la poesía o mis amigos
lo que sea que me salve bienvenido
Te diré lo que pienso
pero antes, me disculpo
pienso que no me quisiste
quizá solo te agradé
quizá ni eso
no encontré amor en tus besos
incluso un beso tuyo en mi mejilla
llevaba más cariño que los que enviaste a mi boca
un ligero rechazo que aún hoy no proceso
Pero hay más y con esto me retiro:
Me sentí usado, un objeto, un desatino
por supuesto tengo sangre en las venas
por supuesto mi sangre es ardiente, lo has visto
¿Pero así, sin más, ir directo al fuego mismo?
¿Ni preámbulos, ni caricias, ni una broma, ni un suspiro?
No quiero ser un juguete, un úsese y tírese, un vil patiño
Mi espíritu proletario, opositor, rebelde, intuye
la lucha cruenta que vendría
¿Lucha de poderes, de sexos, de orgullos,
de visiones diferentes, de objetivos?
Pues es eso, que me he sentido usado
y solo el amor propio acudió en mi auxilio
Ya te pido disculpas por todo lo que escribo
Ya lo creo que habré cometido errores
ni que no fuera humano, digo
Pero no pretendo incordiarte, ni acusarte de nada
En verdad, es solo mi sentir, mi percepción, lo subjetivo
Preferiría ahorrarte la réplica, este correo ni lo reviso
Vislumbro un porvenir impetuoso, casi indómito
por eso tiro de las riendas, lo dirijo
Te quiero
Te deseo amor, serenidad, buen juicio
que tus dones los uses en tu beneficio
Un abrazo sincero, como siempre, a la distancia
Quedo de tí
Por siempre tuyo
por siempre amigo

A.R.